Jueves, 19 de marzo;
la radio de los éxitos...
Últimamente se han puesto de moda en las radiofórmulas, tanto nacionales como de aquí, Catalunya, los programas-despertador. Están hechos por un equipo de varias personas y varios colaboradores que tratan temas que podríamos llamar de "sociedad", imitando a personajes "famosos", sacándole la puntilla a determinadas noticias de segundo o tercer orden, inventándose personajes propios,... También contienen pequeños boletines informativos para estar un poco al día.
En el panorama nacional, además, parecen haberse puesto de acuerdo las diferentes cadenas ya que la mayoría de estos programillas madrugadores tienen nombres que no son otra cosa más que frases comodines del lenguaje coloquial (ya te digo, anda ya, no somos nadie,... bueno, también hay otros nombres, claro).
Jueves, 19 de marzo, decía...; la radio de los éxitos.
En casi todos estos programas hay un espacio para gastar una broma a alguien de parte de otro alguien. Hoy la radio, la de los éxitos, ha hecho llorar a una "víctima" -aunque esto ya he visto que también se ha producido en "bromas" realizadas en otras emisoras.
Se trataba de hacerle creer a alguien que iba a ser deportado a su país, por no tener posibilidad de renovar papeles o una historia de ese tipo. La mujer en cuestión empezó a ponerse nerviosa, tal era la veracidad que infundía el locutor -lo hacía bien, en definitiva-, y, por lo menos yo, ya detecté que se estaba angustiando.
En la "broma", se le ofrecía la posibilidad de no ser deportada si aceptaba un cambio de personalidad y adoptar una inexistente, con cambio de sexo incluido pagado por la Administración. Bueno,... los llantos ya habían empezado hacía unos segundos "por favor,... no... Prefiero que me deporten, por favor..."
O bien el bromista, amigo de la víctima, no valoró la capacidad de reacción de la víctima, o si la valoró entonces no tiene nombre.
De todas formas, la radio, mi radio, se prestó -y se presta muy a menudo- a colaborar en dicha broma y, lo peor de todo, viendo el resultado, va y lo radia, porque "con eso nos vamos a reir un montón" debe de pensar alguno.
Hoy, la radio hizo llorar...
podi-.