podi és podi

mercoledì 27 gennaio 2010

allí me colé

Pues ayer, de teatro. ¡Cuántas canciones tenía Mecano! ¡Qué pocas no me gustaron!


Cada una de ellas, asociada a un momento diferente, cada una de ellas con un signifacado diferente, también.

Siempre me pareció que había unas más "intelectuales" que otras (entre el cielo y el suelo, hijo de la Luna, cruz de navajas, mujer contra mujer,...). Las otras, quizás más facilonas (maquillaje, hawai-bombay, busco algo barato, ay qué pesado,...)

No sé con cual me quedaría como "mejor", si es que hubiera que quedarse con una, porque muchas de ellas me gustaban mucho. Quizás entre el cielo y el suelo e hijo de la Luna. Más relajada que éstas, un año más, o el canvio de año con las uvas en la Puerta del Sol (por alguna razón, me resulta como muy nostálgica).

La fuerza del destino hizo que me encontrara con "X" (hola,... hola,... No era momento para más).

Eso sí, aunque todo está muy bien montado, como la voz de Ana Torroja pocas voces para cantar las canciones de Mecano. Eso sí, otra vez, aunque todo está muy bien montado, algunas canciones me pareció como que se insertaban con un toque de "forzamiento" en el guión general de la obra. Eso sí, todo estaba muy bien montado.

podi-.


martedì 26 gennaio 2010

capvespre a Castelldefels





  Aquell dia de novembre santalbertí de 2008, no vaig trobar el lloc al que anava per tal de mirar estels astrofelers. Potser va ser millor, perquè en desistir de la seva recerca vaig apropar-me a peu de mar i allà vaig contemplar a Venus, Júpiter i el Sol ponent, que m'indicaren que, malgrat no saber jo trobar el lloc al qual anava, l'Univers seguia sent perfecte.

podi-.

mercoledì 20 gennaio 2010

Cuando aún no han puesto las calles

  Había maldormido y me desperté algo más pronto de lo normal. No obstante, aunque no fuera la hora todavía, decidí levantarme igualmente, desayunar un poco y salir hacia el trabajo. A la tarde, ya saldría un poco antes para compensar.

  Al abrir la puerta de la calle me encontré un paisaje diferente al de cada día. Unos metros más a la izquierda de mi portería, en vez de asfalto y acera, había algo parecido a un suelo de tierra, los semáforos estaban amontonados en un lado de la calle, caídos pero no rotos, las farolas, igual, el buzón de Correos estaba en la vagoneta de una furgoneta junto a una parada de autobús desmontada. En el trozo correspondiente a mi portal, la calle ya estaba "normal". Había un señor subido a una escalera portátil que estaba como limpiando una farola o cambiando la luz o no sé...

  Le pregunté que qué estaba ocurriendo.

  -Estamos poniendo la calle.
  -¿Poniendo la calle...? ¿Qué dice?
  -Lo que oye. Usted normalmente debe de salir de casa más tarde, cuando ya están puestas, pero a estas horas toca ponerlas.
  -Oiga,... ¿por quién me toma?
  -Pues no sé,... me imagino que es alguien que vive ahí, en la portería de donde ha salido, o qué sé yo.
  -Oiga,... hace años que vivo aquí, efectivamente, y las calles siempre "han estado puestas". No sé, imagino que habrán comenzado obras para el metro o algo parecido durante esta noche, pero "que están poniendo las calles",... ja, ja, ja,... !por favor!
  -Escuche, cada uno tiene su trabajo. Solo faltaba que vinieran a reirse de uno. ¿Qué cree que hago encima de esta escalera? Estoy montando la farola, para que usted la encuentre en su sitio a la hora que debiera haber salido de casa.
  -Ja, ja, ja,... he dado con un chiflado, ja ja.... Es que me parto.
  -Esto es una ofensa, señor mío. Piense que su actitud traerá consecuencias... -le corté su por lo sano y me fuí mientras me iba gritando que si haría o dejaría de hacer.

  A los dos días recibí una carta del Ayuntamiento notificándome que un trabajador suyo había recibido una ofensa en el transcurso de su jornada laboral y que hasta que no le pidiera disculpas no recibiría los servicios que de su trabajo me correspondieran. No hice caso en absoluto a dicha carta.

  Hace dos meses que no puedo salir de mi casa porque me encuentro la zona correspondiente a mi portería hecha un asco. Una montaña de cables, agujeros que dan a las cloacas, barro y tierra me impiden salir del portal. He de hacerlo subiendo a mi terrado, saltando al terrado de mis vecinos y bajando por su escalera hasta el acceso que ellos tienen a la calle, que en su caso sí que está puesta. El resto de mis vecinos de escalera me apremian para que me decida ya de una vez a pedir disculpas al trabajador en cuestión.

  Creo que mañana madrugaré más de la cuenta, a ver si puedo ver al ponedor de calles.

  podi-.

lunedì 18 gennaio 2010

Univers lligat XX - Sincronicitats (telèfons i gossos)



 Un poble, un bar, una mateixa tarda-vespre.

  -Acabo d'anar al lavabo i... la càmera digital ha caigut a terra!
  -Ah, sí...? A mi també, fa cinc minuts!! ...i també ha estat al lavabo!

  Arran d'això, una persona ens explica que fa pocs dies es creua al carrer amb una persona que porta un gos d'una raça poc vista i que això li recorda una amiga amb qui fa anys que no té contacte. En arribar a casa i obrir l'ordinador, es troba un correu-e d'aquesta persona, al final del qual li diu que el seu gosset li "dóna" records.

podi-.

giovedì 14 gennaio 2010

El puente de los judíos - Martí Gironell



Un libro que trata sobre Besalú, alrededor de la historia de la reconstrucción del tan característico puente sobre el río Fluvià; de dicha construcción se encargó el maestro de puentes Pere Baró.

Pues eso, en medio de dichos acontecimientos se nos intenta explicar un poco como debía de transcurrir la vida en aquella época, incidiendo en la convivencia entre las comunidades cristianas y judías, explicándonos varias leyendas sobre el río y "mujeres de agua", tramas y odios por el poder, así como aspectos que fueron importantísimos en la historia de Cataluña.

La forma de explicarlo, las cosas que se explican, la época,... todo ello me recuerda a la catedral del mar, salvando las distancias entre la ajetreada ciudad de Barcelona y el aparentemente tranquilo núcleo de Besalú. Al final del libro -al igual que en la catedral del mar- se incluyen unas notas en las que se nos explica qué cosas son rigurosamente ciertas, qué cosas son leyendas y qué cosas son fantasia.

Sobretodo, trasciende el cariño con el que Martí Gironell escribe sobre su pueblo natal.



podi-.