ESP-IT
De entrada, una total negativa como siempre. Pero mama, ¿porqué no trasladarse a aquella casa comprada hace años, grande y sin escaleras para acceder, ahora que te es difícil progresar por las escaleras de la que vivimos?
Un día, habíamos ido a verla, era estupenda, de dos pisos, una especie de casa de campo cuyo piso inferior era ya todo un lugar donde residir, con sala de estar, habitaciones, aseos, cocina... En el piso superior habían más habitaciones, todas ellas amplísimas y unidas a través de un gran rellano o vestíbulo al cual se accedía por medio de un ascensor.
Finalmente nos trasladamos; llevávamos ya un par de días y la verdad es que ni siquiera accedí al piso superior a darle un vistazo. Estaba allí arriba y eso me bastaba. Prácticamente, mamá y yo, no habíamos salido más que de la gran habitación en la que inicialmente nos habíamos instalado. Curiosamente, por las otras estancias merodeaba más gente, no es que yo los considerara intrusos, iban, venían, algunas personas parecían como del servicio de la casa, otras no sé...
En la habitación donde nos habíamos instalado teníamos una ventana que daba a otra sala. Alguién llamó y cuando la abrí una persona me dijo si deseábamos desayunar con el resto de huéspedes (!!) Al otro lado de la ventana había, efectivamente, un gran comedor con desayunos dispuestos para quien quisiera sentarse allí. Nos dijo que si no queríamos salir de la habitación, nos traerían el desayuno a la habitación. Le indiqué, con un poco de perplejidad, ahora sí, que en la habitación estaría bien.
Entonces salí al pasillo y encontrándome con la mujer que nos enseñara la casa cuando la compramos le pregunté "pero... oiga, esta ¿no es nuestra casa?" y ella me respondió que no, que siempre había sido una casa de huéspedes, de turismo rural...
cuentos despedazados

