giovedì 25 agosto 2011

uniforme de taxista i de client (els colors del taxi de Barcelona)


CAT

...I és que tant per a ser taxista a Barcelona com per a ser client del taxi cal anar vestit per a l'ocasió. El xofer ha de dur gorra negra, samarreta groga i pantalons foscos (preferiblement negres, també). Els clients queden eximits de l'obligació de dur gorra o barret si bé es deixa al seu criteri.



Fora bromes...

...D'on vénen els colors dels taxis de Barcelona, groc i negre? A l'inici de la història del Taxi a Barcelona, hi havia un autèntic desgavell al sector: companyies privades, autònoms, tarifes diferenciades... Va ser al 1924 que l'Ajuntament va obligar que els taxis (negres, com la resta de cotxes) portessin una franja de color sota les finestres laterals i a la part posterior en funció de les tarifes que apliquessin per quilòmetre: blanca, 40 cèntims, vermella, 50 cèntims, groga 60 cèntims i blava 80 cèntims. Amb aquesta messura també s'implantà l'ús del taxímetre.

L'any 1930, l'Ajuntament unificà les tarifes (6o cèntims), obligant a adoptar a tots els taxis el color groc, cosa que no es generalitzà fins el 1934.

informació extreta de www.fotosdebarcelona.com
on es troba resumida la història del
taxi de Barcelona.


martedì 16 agosto 2011

Brooklyn Follies - Paul Auster



ESP


Otra vez Nueva York, de regreso al inicio, cuando lo que empezó amenaza acabar.

Nathan vuelve a NY y allí encuentra a su sobrino Tom, un ex-taxista que nos explica la metafísica de su ex-profesión, totalmente dominada por el azar austeriano y la magia que conlleva el no decidir tu destino inmediato...

Luego viene Harry; ...todo el mundo tiene derecho a crearse una vida, un decorado...

Auster nos va presentando a sus personajes creando pequeñas "inesperadidades" (lo esperado, lo encontrado) causando en nosotros la misma sensación de sorpresa acerca de ellos que la que debe encontrarse su protagonista. Me encanta Paul Auster cuando va desgranando pequeños detalles de la vida de sus personajes para ofrecernos una idea general de los mismos, tanto en este como en otros libros suyos. Son, a veces, esos pequeños detalles en cada uno de nosotros los que caracterizaran nuestros futuros.

De nuevo vuelve a sacarnos Auster aquello de que las cosas casuales suceden para que acontezca algo.

A mitad del libro intuí, no sé porqué (o quizás sí), que una determinada fecha acabaría saliendo a relucir, con un acontecimiento que nos fué común tanto a él, Nathan, como a mí (y muy probablemente a ti, también...)



Si no lo creo no lo veo
(cuánta razón...)

PODI-.

Paseo por el río Li

ESP

Fiume Li - Río Li - Yangshuo


El alquiler de la barca fue en Yangshuo; la barca, el barquero y su mujer. Fueron aproximadamente 3 o 4 horas de paseo por el magnífico río Li. A pesar del acompañamiento constante del ruido del motor de nuestra embarcación, el recuerdo es de apacible paseo por el río Li. También estuvo la lluvia, no molesta durante el viaje en barca. 

Karts en el río Li

formaciones montañosas llamadas
karsts
que acompañan el paseo fluvial.

PODI-.

lunedì 15 agosto 2011

Estany de Baix - Andorra


CAT



És l'estany de Baix, a Andorra, que es troba sobre del refugi lliure de Siscaró. Es trobaria també a la ruta que ens portaria al cim de la Cabaneta (2818 m.)

PODI-.

venerdì 12 agosto 2011

El cartero y su corneta


ESP




...y llegando el cartero a la plaza del pueblo, éste hizo sonar su corneta y al sonido de la misma aparecieron los vecinos que iban recogiendo la correspondencia que a ellos iba destinada. Otros, volvían a sus hogares o quehaceres sin nada entre las manos, sabedores, no obstante, de que algo importante estaba a punto de llegarles desde hacía semanas... Habría que esperar a la siguiente "corneta".

La corneta (cornamusa, en realidad) forma parte de muchos de los correos postales modernos: Correos de España, Deutsche Post de Alemania, Posten de Noruega, Post d'Àustria, CTT de Portugal i algún que otro más (seguramente).

Yo aún recuerdo a un cartero en la década de los 90 que llegaba a las porterías del degradado barrio barcelonés que le correspondía repartir y hacía sonar un silbato para que los vecinos estuvieran al caso de su presencia (los llamadores, automáticos o no, en aquel barrio eran una "ilusión" afuncional).

PODI-.

mercoledì 10 agosto 2011